La modalidad de poker
más universalmente conocida y que está pegando con mucha fuerza es el Texas Hold’em No Limit.
A diferencia de lo que ocurre en Limit donde previamente cada jugador ya conoce el máximo de dinero que le puede costar una mano, en No Limit el máximo que puedes perder es toda tu propia caja (en el caso que algún otro jugador involucrado en la mano tenga más dinero encima de la mesa que tú).
Esta es una de las diferencias principales entre Limit y No Limit y que provoca que los jugadores de No Limit tengan que dominar a la perfección un aspecto muy importante del juego como es el tamaño de apuesta. Si un jugador no utiliza correctamente el tamaño de apuesta estará dejando de ganar dinero cuando apuesta demasiado poco o no realiza apuesta y por otra parte perderá más dinero de la cuenta cuando apueste demasiado. Además, otro de los defectos de apostar demasiado es que estás engordando el bote y es posible que te comprometas en manos donde apostando poco te puedes guardar una salida para tirar tu mano si la cosa se complica.