Jugar contra agresivos

Nuestra estrategia de juego debería de amoldarse en función del perfil de los jugadores que están sentados en la mesa. Los grandes jugadores no tienen una etiqueta en cuanto a su estilo de juego, sino que se amoldan a las diferentes circunstancias como el perfil de juego de los rivales y sobre todo el perfil de juego de los jugadores sentados inmediatamente a izquierda y derecha.

En poker podemos distinguir dos grandes clases de jugadores: jugadores loose y jugadores tight. Los jugadores tight son aquellos que suelen jugar un pequeño rango de manos, mientras que los jugadores loose son capaces de entrar en un bote con mayor variedad de manos. Así pues, contra jugadores tight nos podría ser más fácil identificar que mano llevan en función de las apuestas, posición, ... y contra los jugadores más loose nos va a ser más difícil saber que tipo de manos llevan.

En mesas agresivas, donde los jugadores suelen entrar con manos muy diversas como cualquier as (aunque esté mal acompañado, como A4, A7, A8...), cualquier pareja por muy pequeña que sea, cualquier mano conectada o semiconectada (67, 97, 54...) deberíamos olvidarnos casi por completo de intentar robar algún bote de farol.

Con manos legítimas apostaremos fuerte, para tratar de echar del bote a las manos más débiles y en caso de llegar al showdown (momento en el que ya no restan cartas por salir y hay que mostrar las cartas) hacer valer el potencial de nuestras manos.

En este tipo de mesas, que las encontramos a mendudo, por ejemplo en 888 , si que nos puede ser rentable jugar manos especulativas con posición para intentar ligar una gran jugada como escalera, color...En las mesas agresivas no nos echaremos atrás con los proyectos, ya que se pueden generar botes muy suculentos. <(p>

Y es que cuantos más jugadores entren en una mano, más cómodos podemos jugar con un proyecto.


Close