El Razz es, dentro de las variantes de Stud Poker, el que podría catalogarse como más fácil de jugar, porque es un juego muy directo. El objetivo del Razz es sencillo, armar la mano más baja. Las escaleras no se cuentan en contra como en otras variantes y los Ases se consideran carta baja. Teniendo esto en cuenta, vemos que la mejor mano posible en RAZZ es A-2-3-4-5. Si tenemos esta mano, podemos subir y re-subir la apuesta porque nadie podrá vencernos.
Las cartas “altas” también pueden formar parte de nuestra mano pero, claro, no nos serán muy útiles. La mano ganadora se determina por el valor de la carta más alta de la mano. En caso de dos manos con igual carta alta, la ganadora se determina por el valor de la segunda carta de la mano. Por ejemplo, si tenemos una mano 2-3-4-5-7 y otra A-2-4-6-7, gana la primera, porque el 5 es más bajo que el 6.
En Razz podemos ganar el bote de dos maneras: 1) teniendo la mejor mano baja o 2) haciéndoles creer a nuestros rivales que la tenemos, para que abandonen. En los juegos de RAZZ full ring muchas manos llegan al showdown, por lo que es difícil hacer que los otros jugadores abandonen. Por lo tanto, es mejor asegurarnos de tener una buena mano si pensamos llegar hasta el final de la ronda. En mesas de menos jugadores hay mayores probabilidades de no llegar al showdown. Tenemos posibilidades de engañar a nuestros oponentes cuando la carta descubierta es baja, aunque nuestras cartas cubiertas sean figuras, por ejemplo. Si estamos contra dos jugadores y sus cartas descubiertas son peores que la nuestra, podemos subir la apuesta con casi la plena certeza de que abandonarán.
En Razz la posición es tan determinante como en No Limit Hold’em, porque nos permitirá (o no) tener un panorama total de la situación antes de apostar. Claro que con una gran mano inicial no debemos preocuparnos mucho. Una excelente mano inicial de RAZZ es aquella en la que la carta más alta es un 5 y no hay pares. Si la carta más alta es un 6, todavía es una buena mano en posición temprana. Si es un 7, aún podemos jugarla pero nunca en posición temprana. Con una mano 7 (descubierto) – 4 - 5 (cubiertos), por ejemplo, nuestra jugada dependerá del valor de la carta descubierta de nuestros oponentes.