Ya sea que juguemos partidas cash o torneos, finalmente, en el poker, todo se trata de ganar dinero. Muchos jugadores hábiles dedican más y más horas a jugar al poker con la esperanza de encontrar malos jugadores con los cuales poder hacer dinero. Los que “mandan” en el poker no son siempre los mejores jugadores, sino aquellos que tienen más dinero, ya sea un stack más grande o un bankroll más grande.
El tema del bankroll siempre ha sido delicado, incluso entre jugadores profesionales. Conocemos más de un caso de pros que han perdido prácticamente todo su dinero por mala administración. Uno más que conocido es el de Stu Ungar, que perdió más de un bankroll en apuestas deportivas.
No importa realmente cuán buenos jugadores somos, siempre tendremos rachas de mala suerte y si no tenemos un bankroll sólido, podemos terminar quebrados. Más allá de esta posibilidad, las malas rachas pueden hacer perder la confianza incluso a un jugador experimentado. O puede ocurrir que comiencen a tener malos hábitos como jugar con límites demasiado altos en un intento por recuperar lo perdido. El resultado es, por lo general, la quiebra.
Un jugador profesional es, por definición, aquél cuyos ingresos provienen exclusivamente del poker. La verdad es que la mayoría de los jugadores profesionales de hoy en día invierten en negocios que no se relacionen con el poker, y esas es una muy buena medida. Pero, siempre, el objetivo del poker es ganar dinero en el juego. Porque ese dinero es el que los mantiene en la cima del poker y les permite ganar más.
Ese es el verdadero secreto del poker ganador.