Cuando la mano A-A no es tan buena noticia

Ya conocemos lo que dicen las estadísticas: podemos tener una pareja AA una mano de cada 220. Obviamente, esto es un promedio, así que podemos conseguir par de Ases más frecuentemente que eso… o nunca. Lo importante es aprovechar un par de Ases y jugarlo correctamente, cosa que muchas veces los jugadores principiantes no hacen (y a veces ni siquiera lo hacen los profesionales).

Contrariamente a la tendencia generalizada, hacer all in con par de Ases en No Limit no es la mejor jugada. ¿El motivo?: no estamos sacando provecho de la mano con la que sueñan todos los jugadores de poker. Una de las premisas del poker dice que debemos minimizar las pérdidas y maximizar las ganancias, rentabilizando nuestra mano, sacando la mayor ganancia posible.

Si tenemos par de Ases, puede ser que ganemos con facilidad, pero puede suceder que la situación se complique. Todo dependerá de nuestra posición en la mesa y de cómo juguemos nuestras cartas.

Si estamos en las primeras posiciones, y subimos, nos igualarán sólo aquellos jugadores que tengan pares altos, o manos A-Q, A-K o A-10 (poco probables, de todos modos, ya que 2 de los ases los tenemos nosotros). Si subimos poco o no subimos, estamos dejando dentro del bote a jugadores con manos peores que la nuestra, y les estaremos dando, además, la oportunidad de armar un proyecto. El objetivo es, entonces, quedar con sólo 1 ó 2 rivales, subiendo lo suficiente para que éstos permanezcan y el resto se vayan.

Nuestras probabilidades de ganar con par de Ases son las siguientes:

AA vs 1 rival: 85,2%.

AA vs 2 rivales: 73,4%.

AA vs 3 rivales: 63,8%.

AA vs 4 rivales: 55,9%.

AA vs 5 rivales: 49,2%.

AA vs 9 rivales: 30.8%

Esto es porque si en el flop vienen proyectos, nuestras posibilidades disminuirán a medida que aumentan las de nuestros rivales. Cuantos más rivales, más probable será que alguno arme su juego.

Si estamos jugando Limit Hold’em, nuestras probabilidades de perder contra una mano inicial peor que la nuestra son más altas todavía. No debemos subir exageradamente porque lo único que lograremos es que todos tiren sus cartas y perder la oportunidad de ganar un buen bote. La subida no debería superar nunca las ciegas.

Como conclusión: el par de Ases es la mano soñada si la jugamos bien, de lo contrario, puede transformarse en la pesadilla de cualquier jugador de poker.